La Lanza del Destino, también llamada la Lanza Sagrada y la Lanza de Longinus, es uno de los objetos cubiertos de misterio de la Pasión de Jesús, junto al Santo Grial y la Corona de Espinas.
La leyenda proviene del Evangelio según San Juan, los judíos habían pedido a los romanos que le rompieran las piernas a Jesús y a los otros crucificados para acelerar sus muertes y descolgarlos antes del Sabbath.
Un soldado llamado Caius Cassius, que luego se le conocería como Longinus, utilizó una lanza para clavarla en el costado de Jesús y demostrar que estaba muerto, demostrando que sería innecesario romperle las piernas.
Según el relato, de la herida manaron agua y sangre, salpicando al soldado, provocándole la pérdida de la visión inmediatamente.
Es muy valiosa y buscada, ya que dice la leyenda, que quién la tenga, tendrá poder suficiente para ser invencible, en caso de perderla morirá rápidamente.
Se dice que ha pasado por los líderes mundiales, tales como Herodes el Grande, Constantino, Justiniano, Carlomagno, Otto el Grande, el Kaiser Wilhelm II de Alemania, los Habsburgo y Adolf Hitler. Se han encintrado 4 puntas de lanzas, de las que se piensa que pueden ser .
Se cree que la Lanza del Destino, esta en Viena. LLegó a manos de los Habsburgo, en 1912 Hitler supo su historia y en 1938 ordenó que se la enviaran a la ciudad de Nuremberg, allí fue guardada en la Iglesia Santa Catalina durante 6 años.
Las fuerzas aliadas invadieron la ciudad el 30 de abril de 1945, logrando apoderarse de la lanza, poco despues hitler se suicidó en Berlín.
Luego de la guerra, la lanza (solo la punta de la lanza se conserva) fue devuelta a su museo Hofburg en Viena.
Otra fue hallada en Antioquía, Turquía en 1098 durante las cruzadas, algunos historiadores dicen que sólo es el cabezal de un estandarte romano, aunque logró ganar la guerra por parte de los cristianos.
Una tercera supuesta Lanza del Destino, es la que se encuentra en Cracovia, Polonia. Sin embargo los registros alemanes sugieren que la lanza es una copia realizada durante el reinado de Enrique II.
La última lanza se guarda en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Llegò a manos de los turcos en 1492, cuando estaba el Papa Inocencio VIII, la Iglesia Católica nunca ha afirmado nada respecto a su autenticidad como la Lanza del Destino.
Por ahora sigue siendo un misterio...